El alcalde, José Julián Gregorio, ha señalado que se comprometió con los vecinos afectados por las inundaciones a llevar a cabo actuaciones a corto, medio y largo plazo «y he cumplido con ellos».
Así se ha pronunciado en Pleno extraordinario donde ha dejado claro que «ha dado la cara» en todo momento y ha visitado permanentemente las calles afectadas por las inundaciones, así como el concejal de Servicios Generales, Benedicto García y la de Seguridad Ciudadana, Macarena Muñoz, entre otros ediles del equipo de Gobierno.
Gregorio ha reiterado que la premisa del equipo de Gobierno siempre ha sido «proteger a nuestros vecinos, porque su seguridad está por encima de cualquier otra consideración, y puedo decir con orgullo que en Talavera evitamos cualquier desgracia personal porque desde el minuto uno pusimos en marcha el dispositivo de emergencias para coordinar los servicios con los que atender a las incidencias de las borrascas que se cernían sobre todo el país».
El alcalde ha explicado que mantuvo dos reuniones con los vecinos de las calles afectadas, el día 7 y el día 10 de febrero, donde tanto por parte de las concejalías competentes, y junto con los técnicos municipales se les expuso de manera clara la situación que estaba acaeciendo «y se les mantuvo permanentemente informados».
El equipo de Gobierno ha hecho todo lo que estaba en su mano, se anticipó a las lluvias y «siempre veló por la seguridad de los vecinos». Se repartieron 2744 sacos de tierra a los vecinos afectados, hubo constante vigilancia policial, y se habilitaron contenedores de recogida,
Se hicieron uso de 28 bombas de achique, 12 motobombas, 1 turbobomba, 2 bombas de vehículo pesado de aspiración, 1 electrobomba de gran caudal, 1 bomba tipo Neptuno, 1 motobomba de gran caudal sobre remolque, 2 bombas de gran caudal, con una capacidad de achique de 2.000.000 litros a la hora, trabajando miembros del Consorcio de bomberos con el INFOCAM y Aqualia.
«Hemos atendido las demandas de los vecinos», como patrullas de policía para que no tuvieran robos por las noches, como había pasado en otras comunidades; también se acordó que tras el episodio de lluvias se actuaría con la limpieza e inspección de conducciones, se instalaron contenedores para desechar el mobiliario mojado, declaramos la zona azul gratis hasta el 16 de febrero, instalamos pasarelas de calle, limpiamos las calles «rápidamente», inspeccionamos viviendas, evacuamos agua de los garajes y pedimos ayudas a las instituciones para paliar las pérdidas de enseres.
Además, desde la empresa concesionaria Aqualia se realizó una campaña de llamadas a los vecinos afectados que hubieran tenido filtraciones en sus cuartos de contadores y no pudieran disponer de agua, a los cuales se les realizaron acometidas provisionales para que no hubiera falta de suministro de agua potable en ningún momento, garantizando así la continuidad y a calidad del agua de consumo.
El alcalde se comprometió con los vecinos a llevar a cabo un estudio geotécnico en las calles afectadas, y así se hizo; que confirmó que el nivel freático «está al mismo nivel que la cota superficial».











































